Editoriales / Aleatoria.

A cuatro años de la tragedia

El menos común de los sentidos

EDUARDO RODRÍGUEZ, , actualizada 06:48 🕚
A cuatro años de la tragedia

A cuatro años del triunfo, sin duda contundente, López Obrador no puede celebrar ningún éxito. Tampoco aceptar crítica alguna, está cegado y excluido en una realidad alterna a la que vivimos todos.

La economía mexicana se encuentra más de 10 puntos por debajo del nivel que debería tener, la inflación está por llegar a dos dígitos, algo que no veíamos desde tiempos de Miguel de la Madrid; el peso se mantiene gracias a un margen en tasas de interés que ha obligado al Banco de México a estar modificando con tal de no perder competitividad y que no se escapen las inversiones.

El mercado laboral ha recuperado espacios después de la pandemia pero aún son casi 2 millones de personas desempleadas en México y 18 millones 700 mil ganan menos de un salario mínimo, una cifra preocupante tomando en cuenta que en 2018 cuando AMLO llegó al poder, el total de personas que percibían apenas un salario mínimo era de 8 millones 500 mil. Los salarios en nuestro país son cada vez más castigados y es presumiblemente la causa es el incremento al salario mínimo que se ha implementado a lo largo del actual sexenio.

En el ámbito social también nos ha decepcionado: los programas sociales convertidos en dádivas electoreras no han servido para subsanar la gran deuda que tiene este gobierno en materia de salud ya que según datos de la Secretaría de Salud, 35.7 millones de personas se encuentran actualmente sin servicios médicos, 15.6 millones más que en 2018.

Además, 24 millones de recetas no han podido surtirse en lo que va del año, al inicio de la administración eran solo 2.9 millones. El desabasto de medicamentos y abandono del gobierno federal ha cobrado miles de vidas de familias que no han tenido los recursos económicos necesarios para hacerle frente a enfermedades crónicas.

Las becas Benito Juárez que se entregan al inicio del ciclo escolar han propiciado que la deserción se incremente, ya que la dispersión de las mismas carece de lógica temporal. Adicionalmente, el presupuesto destinado a las mismas ha crecido exponencialmente sin pruebas de que está política pública este resolviendo en cierta medida la tragedia educativa en la que nos ha metido este gobierno. Cancelaron la reforma, abandonaron a directivos durante la pandemia y finalmente se negaron a vacunar a niñas, niños y adolescentes. ¿Así cómo? ¿Regalando dinero?

No hay resultados en la lucha contra el crimen organizado, la inseguridad y la corrupción, que fueron los temas sobre los cuales construyó su campaña presidencial en 2018. Prometió que al día siguiente de su triunfo comenzaría a reducirse la violencia y eso no sucedió, por el contrario, el incremento ha sido bastante significativo. Si contabilizamos el número de homicidios nos encontramos una triste y alarmante realidad: en tan solo cuatro años del gobierno de Andrés Manuel se han cometido más asesinatos que en los seis del gobierno de Peña Nieto, el más violento en la historia de México... hasta hoy.

Sin embargo, la inseguridad es multifactorial y no se puede medir únicamente con este dato, habría que agregarle los secuestros, robos y la forma en que ha crecido el control territorial de los cárteles a lo largo y ancho del territorio nacional. Incluso, hay zonas del país donde el mando lo han tomado los grupos delincuenciales, tal es el caso de Zacatecas, Sinaloa, Michoacán y Tamaulipas; entidades gobernadas por Morena; el mismo presidente lo ha reconocido públicamente.

En conclusión, López Obrador no tenía ni la más remota idea de para qué quería ganar. Él sólo ansiaba tener el poder, derrotar a sus adversarios de toda la vida y vengarse de los que, a sus ojos, le habían robado el triunfo. Cuatro años después no ha logrado nada, ha empeorado notablemente el panorama del país y la vida de millones de mexicanos.

Hoy todos son sus enemigos: periodistas, partidos políticos, empresarios, organismos autónomos, jesuitas, sacerdotes, mujeres, profesionistas... excepto las y los abyectos que aplauden el odio en las palabras y la ineptitud en los actos que emanan del peor presidente que hemos tenido. Ya casi se va, resistamos y por favor, no volvamos a equivocarnos.

@eduardguezh

A cuatro años de la tragedia
A cuatro años de la tragedia

Editoriales, El menos común de los sentidos

Noticias relacionadas

Comentarios

Identificarse con

Facebook Google

Hola

aún no hay comentarios

Es tendencia

Noticias recientes

Más notas de Editoriales